El primer libro publicado de Asturias fue Leyendas de Guatemala (1930), una colección de nueve historias que exploran los mitos mayas de la época precolonial, así como temas que se refieren al desarrollo de una identidad nacional guatemalteca. Su fascinación por textos precolombinos como Popol Vuh y Anales de los Xajil, así como sus creencias en mitos y leyendas populares, tuvieron una gran influencia en la obra. La académica Jean Franco describe el libro como «recreaciones líricas del folklore guatemalteco, inspirándose en fuentes coloniales y precolombinas». Para el crítico de la literatura latinoamericana Gerald Martin, Leyendas de Guatemala es «La primera gran contribución antropológica a la literatura española de América». Según el académico Francisco Solares-Larrave, las historias son un precursor del movimiento del realismo mágico. Asturias utilizó escritura convencional y prosa lírica para contar una historia acerca de aves y otros animales que conversan con seres humanos arquetípicos. El estilo de escritura de Asturias en Leyendas de Guatemala ha sido descrito por algunos como «historia-sueño-poemas». En cada leyenda, Asturias atrae al lector con una furia de belleza y misterio sin ser capaz de comprender el sentido de espacio y tiempo. Leyendas de Guatemala trajo elogios de la crítica en Francia, así como en Guatemala. El destacado poeta y ensayista francés Paul Valéry escribió sobre el libro: «descubrí que se creó un sueño tropical, que viví con singular encanto».
hombres de maíz
Hombres de maíz (1949) es generalmente considerado la obra maestra de Asturias, aunque sigue siendo una de sus novelas menos comprendidas. El título de
Hombres de maíz se refiere a la creencia de los indígenas mayas de que su carne estaba hecha de maíz. La novela está escrita en seis partes, cada una explorando el contraste entre las costumbres tradicionales de los indígenas y una sociedad en proceso de modernización. El libro explora el mundo mágico de las comunidades indígenas, un tema del cual el autor era a la vez apasionado y conocedor. La novela se basa en la leyenda tradicional, pero la historia es de creación propia de Asturias.
42 El argumento gira en torno a una comunidad indígena aislada —los hombres de maíz o «gente del maíz»—, cuya tierra está amenazada por personas ajenas con el propósito de su explotación comercial. Un líder indígena, Gaspar Ilom, encabeza la resistencia de la comunidad contra los colonos, quienes lo matan con la esperanza de frustrar la rebelión. Más allá de su tumba, Ilom vive como un «héroe popular»; a pesar de sus esfuerzos, no puede prevenir que la gente pierde sus tierras.
61 En la segunda mitad de la novela, el personaje central es un cartero, Nicho, y la historia gira en torno a la búsqueda de su esposa perdida. En el curso de su búsqueda, abandona sus funciones, atados como los son a la «sociedad de los blancos», y se transforma en un coyote, el cual representa a su
espíritu guardián.
62 Esta transformación es otra referencia a la cultura maya; la creencia en el nahualismo, o la capacidad del hombre de asumir la forma de su animal guardián, es uno de los muchos aspectos esenciales para la comprensión de los significados ocultos de la novela. A través de la alegoría, Asturias muestra cómo el
imperialismo europeo domina y transforma las tradiciones indígenas en las Américas.
64 Al final de la novela, como lo señala Jean Franco, «se ha perdido el mundo mágico de la leyenda indígena»; pero concluye con una «nota utópica», como las personas se convierten en hormigas para transportar el maíz que han cosechado.
62
Escrito en forma de mito, la novela es experimental, ambiciosa y difícil de comprender. Por ejemplo, su «esquema de tiempo es un tiempo mítico en el que miles de años pueden ser comprimidos y vistos como un momento único»; además, el lenguaje del libro es «estructurado de manera análoga a las idiomas indígenas».
42 Debido a su enfoque inusual, pasó algún tiempo antes de que la novela fue aceptada por los críticos y el público.